19/06/2010 23:05
Completado los procesos de fusiones entre las cajas de ahorro españolas, se dibuja un panorama muy distinto al que fue. De las 45 cajas existentes en 2009 hemos pasado a 22 (justo la mitad) a junio de 2010.
En las últimas semanas se han intensificado estas uniones entre cajas debido básicamente a 2 motivos:
1) El agotamiento del plazo para acogerse a las ayudas del FROB. Las entidades financieras que se acogieran a procesos de fusiones tenían el derecho de tirar mano de este fondo creado por el gobierno para apoyar estas operaciones, y de esta manera facilitar que se produjeran.
2) El endurecimiento de las provisiones sobre activos inmobiliarios por parte del Banco de España. El BE cambió su legislación las últimas semanas y obligó a las entidades financieras a guardar mas dinero por si los activos inmobiliarios tenían pérdidas o impagados. Ahora los bancos deben dotar un 30% del valor de tasación de las viviendas, locales o promociones que tienen en su balance, y encima el plazo se reduce a un solo año. Este cambio en la normativa encendió la luz de alarma en muchas cajas (es un duro golpe a aquellas entidades con mucho ladrillo en sus balances), que aceleraron sus fusiones ante el temor de quedarse sin novio/a para poder afrontar las dificultades crecientes que el BE planteaba (siempre es mejor hacer frente a las pérdidas en pareja o en comandita que pagarlas tu solo).
Explicado esto, me gustaría enfocar el artículo en las fusiones de las 2 principales cajas valencianas: la CAM y Bancaja. Ambas se sometieron en las últimas semanas a procesos de unión bastante similares (en cuanto a la forma y manera). Analicemos sus casos en detalle.
Empezando por la CAM, la caja alicantina se ha fusionado con CajAstur (que a su vez se fusionó con Caja Castilla la-Mancha), Caja Extremadura y Caja Cantabria. En esta fusión, la CAM y CajAstur disponen del 40% de la unión cada uno, un 11% le corresponde a C. Extremadura y un 9% a C. Cantabria.
El tipo de fusión que han llevado a cabo estas cajas ha sido la de la fusión fría o SIP (Sistema Institucional de Protección), que ha consistido en lo siguiente: las entidades ponen en común parte o todo su negocio y comparten la titularidad de una institución financiera central, es decir, no renuncian a su identidad (las 4 cajas seguirán existiendo con idéntico nombre, por lo menos a medio plazo) y mantienen sus órganos de gestión y de gobierno, pero a cambio comparten ciertos gastos. Por ejemplo han cedido soberanía en la gestión de riesgos, acceso a los mercados mayoristas (interbancario por ejemplo), tesorería, etc. Así, cada entidad mantiene autonomía plena en la captación de ahorro, concesión de créditos, inversión empresarial, etc, y a cambio deben respetar unas reglas comunes en cuanto a la solvencia, prudencia, etc.
Desde la propia CAM y desde la Generalitat Valenciana se ha vendido la fusión como muy satisfactoria, por el hecho de que se refuerza la solvencia de la entidad y que por volumen de activos se convierten en la tercera caja española y la quinta entidad financiera. Además también se quitaban de encima la presión agobiante del BE, que casi les exigía una fusión con Caja Madrid, a la cuál no estaban dispuestos a ceder.
Pero no todo es bonito en esta fusión. El liderazgo del nuevo grupo corresponde a Cajastur. Si echamos una ojeada al nuevo equipo directivo del grupo no cabe ninguna duda, ya que la presidencia no ejecutiva (sin poderes para ejecutar) es para la CAM, pero el consejero delegado (hombre fuerte de la nueva entidad) será Manuel Menéndez, presidente de la caja asturiana. Esto quiere decir que la toma de decisiones importantes tendrán que tener el visto bueno de los asturianos.
Esta fusión se ha producido bajo una amenaza casi asfixiante por parte del BE. Hace ya algunos meses, la CAM estuvo a punto de fusionarse con Caja Murcia y con la BBK vasca, pero no se llegó a ningún acuerdo. Esto hizo debilitar la posición negociadora de la CAM en otros procesos, e hizo que la caja de Alicante cediera ante las presiones de MAFO (como se le conoce al gobernador del BE).
¿Y por qué la CAM se ha visto envuelta en continuas presiones del BE? Pues pese a tener unos ratios mejores que Bancaja o Caja Madrid (menor morosidad, mayor ratio de cobertura y solvencia), no siempre los números dicen toda la verdad sobre la realidad de las empresas.
Por poner un ejemplo, cuando CCM fue intervenida por el BE, había declarado un beneficio de 30 millones en 2008, pero tras la intervención la cifra cambió en 300 millones de pérdidas (ingeniería contable??).
¿Y por qué lidera la fusión CajAstur, que es una entidad mucho más pequeña que la CAM? Porque Cajastur dispone de mejores números.
Esto me hace pensar que la posición financiera de la CAM no era cómoda, y que su exposición al ladrillo mediterráneo mermó mucho sus cuentas.
Haciendo un análisis en clave valenciana de esta fusión, creo que el resultado hubiera sido mucho mejor si la CAM liderase la unión. De esta forma los valencianos perdemos la capacidad de decisión sobre aspectos clave de la actividad bancaria, que se traslada a Asturias. Esto quiere decir (aunque sea pronto para afirmar categóricamente) que la CAM dejará de apoyar con tanto ímpetu y fijación los intereses valencianos, reduciendo el apoyo financiero a las red empresarial valenciana. A partir de ahora las decisiones serán tomadas desde otra perspectiva, quizás mas profesional, pero menos en clave valenciana.
Por el contrario, tanto el gobierno valenciano como la propia CAM, defienden la fusión por ser ?la única opción que les quedaba?.
Más mediática e intensa ha sido la fusión entre Caja Madrid y Bancaja. En este proceso también han entrado diversas cajas pequeñas (Caja Rioja, Caja Canarias, etc), pero me centraré en las 2 entidades que lideran el proceso.
La múltiple unión también se ha producido mediante una fusión fría, muy similar a la de la CAM, con parecidas consecuencias. El acuerdo que se ha firmado tiene 15 años de duración.
El nuevo grupo creado tendrá 339000 millones de euros en activos, y se convierte en la primera caja española y tercera entidad financiera del país.
En la unión, la caja madrileña dispone de un 58% y la valenciana de un 42%. El presidente de la nueva entidad será elegido por Caja Madrid y el vicepresidente por Bancaja, mientras que la sede operativa (donde se tomarán las decisiones y se cocerá el día a día) será en Madrid y la sede social en Valencia. Hablando en plata: Madrid será la que tome las decisiones importantes.
La fusión ha sido calificada por Bancaja y la Generalitat como oportunidad histórica para crecer.
En cuanto a la situación de la nueva entidad, debo decir que tanto Caja Madrid como Bancaja tienen dificultades en su riesgo crediticio y su morosidad (más alta que la media del sector). Pero donde radican las mayores dificultades de las entidades es en su ?core capital?. El core capital es un termómetro de la solvencia de los bancos, y mide la cantidad de activos de mayor calidad que poseen las entidades en sus balances. Bueno pues este ratio se situaba en torno al 7% en ambas entidades, frente al 9% de La Caixa (la más solvente). Además los nuevos estándares internacionales apuntan a exigencias mínimas del 8%.
Esta operación si por algo se ha caracterizado ha sido por las presiones, pactos y cesiones. En primer lugar Mafo amenazó a la caja valenciana con intervenirla si no se acogían a una fusión importante. El BE sabía que Bancaja no podía seguir sola, y debía casarse para de esta forma, pedir apoyo al FROB y salvarse de su delicada situación.
Por su parte, el presidente de la Generalitat tuvo que ceder y ?entregar? la mayor caja valenciana ante los temores de una intervención que dinamitaría su carrera política.
Por otro lado, Rodrigo Rato (futuro presidente de la nueva entidad y con elevado poder de influencia en el PP), presionó a Rajoy para poder conseguir la fusión (recordar que Bancaja está controlada por los políticos valencianos, en su mayoría del PP, y Rajoy es el presidente nacional).
La fusión de esta manera servirá para que el BE inyecte 4900 millones de euros de dinero público para apoyar la unión, a cambio de emprender un duro ajuste con las oficinas y el personal (ante la sobresaturación de oferta, se deberán cerrar sucursales y prejubilar a trabajadores).
Volviendo a la arena política, las cajas (mayoritariamente controladas por los políticos regionales) eran reacias a las fusiones por el miedo de sus gestores (vinculados con la política) a perder su poder. Pero esto no ocurrió en el caso del presidente popular gallego, que consiguió una fusión entre las cajas gallegas, o con Montilla que ha conseguido fusionar a las catalanas. En todas estas regiones se ha logrado conservar el mando se sus entidades financieras.
Diferente es el caso valenciano, donde el presidente Camps no ha podido (o no ha tenido más remedio) que perder el control sobre sus arterias financieras, la CAM y Bancaja. En declaraciones pasadas, Camps siempre defendió que la CV debía conservar su tejido financiero. Pero las presiones, su debilidad política actual y las situaciones financieras de ambas cajas le han hecho tomar este camino a la fuerza.
Los empresarios valencianos han sido los primeros en mostrar su preocupación ante estas 2 fusiones, ya que ven con inquietud que la CV se quede sin centros de decisión financieros. Aunque realmente lo más importante es el reestablecimiento de los flujos crediticios, y las fusiones no serían tan malas para la Comunitat si el crédito fluyera. No obstante esto, para el empresariado valenciano han sido malas noticias, ya que se teme perder territorialidad y que la política financiera se haga desde Madrid y Asturias. Algunos manifiestan que en solo 15 días la Comunitat ha pasado de tener a la 3ª y 4ª cajas españolas a no tener ninguna.
La realidad es que los servicios centrales y el aparato burocrático y económico se marchan de Valencia (fusión Bancaja).
Otras críticas de los empresarios apuntan a que las noticias de ambas fusiones pueden ser buenas para el sistema financiero español, pero es un fracaso colectivo para los valencianos. También apuntan que algunas cajas catalanas o castellano-leonesas estaban en peor situación, pero han logrado defender su territorialidad. ?¿Te imaginas la reacciones vascas y catalanas si hubieran perdido a sus cajas?? espetó un empresario valenciano días atrás.
Lo que está claro es que el sueño de los últimos presidentes valencianos de configurar un tejido financiero fuerte, capaz de influir en la economía española y tomar participaciones en empresas y sectores estratégicos de nuestro país, se ha esfumado.
Personalmente opino que ambas fusiones pueden ser beneficiosas para las entidades, pero poco prometedoras para los intereses valencianos. Esto se hubiese podido evitar si se hubiera acordado una fusión entre CAM y Bancaja. Pero esta fusión hubiese significado el cierre de múltiples sucursales y el despido de muchos trabajadores por la duplicidad de oficinas en muchas áreas.
En cuanto al papel de F. Camps en estas operaciones, creo que podría haber estado más ávido y haber encontrado alguna fusión más beneficiosa para nuestros intereses; pero quizá su debilidad política y su proceso judicial abierto le han dificultado los movimientos dentro de su partido y en las cajas. Sin lugar a dudas, podría haberlo hecho mejor.
Con el paso del tiempo veremos las consecuencias de estas fusiones para los intereses valencianos, y veremos también si los 2 nuevos grupos son tan flexibles como hasta ahora para otorgar financiación a proyectos abrazados por la política como el Valencia CF, Terra Mítica, Aeropuerto de Castellón, etc.
Un nuevo panorama financiero se abre ahora para la CV. Esperemos que la rabia mostrada por muchos empresarios no esté justificada.
Pedro L.
18/06/2010 16:57
Numerosos son los comentarios que suscita el SFE (Sistema Financiero Español) a raíz de la crisis internacional. Muchos analistas se preguntan cuál es su solvencia a largo plazo, los retos que afronta, el futuro de las cajas de ahorro, etc. En este artículo intentaré dar respuesta a todos estos interrogantes.
Primero debo decir que el SFE está compuesto por el conjunto de bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito. Estas entidades son las encargadas captar capital entre los ahorradores, y canalizar ese dinero mediante créditos a los inversores.
Ante la profunda crisis que vive nuestro país, han surgido numerosas dudas sobre la salud de nuestra banca, y su viabilidad en el futuro.
En este sentido cabe decir que la banca española se ha mantenido al margen de los excesos financieros cometidos por la banca anglosajona (principalmente). Así, es justo afirmar que el Banco de España ha sabido regular y dirigir a la banca española por el buen camino, exigiéndole unas reservas y dotaciones extraordinarias (1) que les han servido para capear el temporal mucho mejor que otros sistemas financieros.
Aun con esto, los bancos españoles han cometido otro tipo de excesos que nadie puede negar: exagerada exposición al sector inmobiliario y a la construcción (en particular a su segmento residencial), acumulando pérdidas que tendrán que ser limpiadas tarde o temprano.
En los últimos 2 años, los bancos españoles han puesto en marcha operaciones de reestructuración de deuda del sector inmobiliario, quedándose promociones enteras, suelos, refinanciando constructoras, etc.
De esta forma han conseguido detener el golpe y contener la morosidad, pero esto puede ser hambre para mañana: la banca está dando por sentado con sus refinanciaciones y renegociaciones de deudas que el sector saldrá a flote en poco tiempo. Y esto (con la crisis actual) es mucho suponer...
Si la virulencia de la crisis continua, obligará a las entidades a vender propiedades a corto plazo con grandes descuentos (como algunas ya están haciendo), originando agujeros en los balances bancarios.
Estas pérdidas latentes todavía no se reflejan en los balances de los bancos españoles, debido a las refinanciaciones y a la ingeniería contable practicada por todo el SFE. Con esto último me refiero a las tretas contables que los responsables de contabilidad son capaces de realizar para tapar ciertos agujeros. Aun sabiendo esto, esas pérdidas tendrán que ser sacadas a la luz, dañando a algunas instituciones (más dificultades para financiarse), y obligando al gobierno a recapitalizar (inyectar dinero) algunas de ellas, con el consiguiente aumento del déficit público que ello supondría...
Actualmente vivimos, en general, tiempos difíciles para la banca en todo el mundo, especialmente en Europa, donde los sistemas financieros sufren las consecuencias de la inestabilidad de los mercados (2), lo que les obliga a pagar un tipo de interés alto por captar dinero del exterior, consecuencia directa del deterioro fiscal de los países de la eurozona (3).
Es por esta razón, por la que España debe andarse con cuidado con su banca, ya que el coste de financiación del estado español se incrementa cada vez más, repercutiendo directamente al coste de financiación de las empresas nacionales (y por ende a la banca). Además España tiene una de las economías más bancarizadas del mundo (la banca juega un papel muy importante en la economía), lo que nos hace especialmente sensibles a los vaivenes de las entidades financieras.
Paso ahora a comentar lo desafíos a los que se enfrenta el SFE (algunos también son comunes para el SF mundial):
1) Elevadísima concentración del riesgo en la financiación del sector vivienda: un 60?30%!!!!, es decir, de cada 100 millones invertidos en créditos, 60?30 van destinados a este maldito sector.
2) Aumento de la morosidad y del deterioro de activos. Actualmente la morosidad oscila en cifras ?asumibles?, en torno al 5?40%, pero se teme que pueda repuntar si la situación continua deteriorandose, entrando en datos preocupantes. Esto ya está obligando a las entidades a guardar reservas por si algunos créditos se convierten en impagados (provisiones). Hasta ahora la morosidad se ha derivado del sector inmobiliario, pero no se descarta que una nueva oleada de créditos personales y empresariales impagados entren en escena. Esta es una de las principales razones que explican porque la banca es reacia a prestar: todo el crédito del que disponen lo usan para cubrir créditos morosos o guardar reservas por si acaso (debido a la incertidumbre en las finanzas mundiales).
3) El acceso a la financiación mayorista(4), complicado teniendo en cuenta el estancamiento de los mercados interbancarios, así como los de bonos. Es por este motivo por el que la banca está realizando campañas de captación de depósitos muy agresiva, ya que le cuesta mucho captar dinero del exterior. En todo esto ayuda el hecho de que el BCE continue abriendo la barra libre de liquidez, ya que son conscientes de la situación por la que atraviesa la banca.
4) Devolución de créditos internacionales. La banca española es una banca muy endeudada con el exterior, y los vencimientos de altas deudas están llegando, convirtiéndose en un reto importante de afrontar.
5) El mercado interbancario sigue cerrado. En los mercados internacionales los bancos no se prestan dinero entre sí, prefieren retenerlo ante las dudas sobre sus competidores. Por poner un ejemplo, el mercado interbancario de Londres está seco para la banca española, no así para la de otros países. Esto ocurre porque nadie quiere compartir riesgos con España, y menos un riesgo que desconocen (por la poca credibilidad de nuestro país).
6) Exceso de capacidad instalada. La banca española posee demasiados trabajadores y demasiadas oficinas. Este proceso de adelgazamiento ya está empezando, pero queda mucho por hacer. Despidos y prejubilaciones serán las tónicas habituales en nuestra banca en los próximos meses.
7) El crédito no crece, ni parece que lo vaya a hacer en breve. En cuanto a la oferta de crédito, ésta no puede impulsarse sin una correcta reestructuración y saneamiento del sector bancario. Por el lado de la demanda de préstamos, las negativas perspectivas de crecimiento hacen que los empresarios no se lancen a pedir créditos.
Y sin crédito, la economía española es muy difícil que crezca lo necesario, ya que somos muy dependientes de la financiación bancaria. Haría falta pues reestructurar el sector, mejores perspectivas y confianza para normalizar los flujos crediticios.
8) Nuevas exigencias del Banco de España en cuanto a provisiones por activos de dudoso cobro. Éste punto es más importante de lo que parece. El BE se ?ha puesto serio? con estos requerimientos de capital, y obligará a la banca a reservar mucho más dinero que antes para posibles pérdidas.
Para hacer frente a estos retos, el gobierno creó un fondo llamado FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) para que los bancos y cajas (especialmente estas últimas) pudieran disponer de ayudas al acometer procesos de fusiones (luego hablaremos de ellas). Pero el uso de este dinero traía consigo unas obligaciones que cumplir: establecer responsabilidades, aplicar disciplina a los gestores y dirigir el nuevo camino de la entidad creada tras la fusión.
Y dentro de la reestructuración del sector bancario que exigen los organismos internacionales (FMI, BE, OCDE, etc), las cajas de ahorro son un sector singular dentro del SFE, y que merecen mención aparte.
La 1ª caja española nació en 1838, con misiones solidarias: evitar la usura (5), reducir la exclusión financiera de los ahorradores más modestos, propiciar el desarrollo de la zona donde están situadas e integrar a las clases más humildes, estimulando y protegiendo su ahorro en el sistema capitalista. Por eso las cajas no son bancos sin accionistas, sino que son instituciones financieras con principios sociales, que además poseen una obra social para apoyar diversas causas.
Pero estas cajas que tan bien han funcionado, ahora requieren de una profunda reforma. La crisis ha impactado especialmente en estas entidades, especialmente sensibles al comportamiento del crédito hipotecario, el más abatido por el pinchazo de la burbuja.
Por eso hoy se platean vías para dotarlas de mayores recursos propios (6) y permitir su crecimiento teniendo en cuenta el aumento de exigencias de capital. Es decir, necesitan cambiar su estructura de propiedad, combinar su vocación social de fundaciones con la apertura al capital privado: recapitalizarse. Hasta ahora se habían financiado con sus beneficios, siempre crecientes (como el ciclo económico), pero éstos ahora caen en picado mientras sube la morosidad. Es por esto por lo que se les exige una profunda transformación.
Y para recapitalizarse necesitan aumentar su tamaño, porque los mercados (7) rechazan invertir en entidades pequeñas. También podrían emitir cuotas participativas (que son como acciones pero sin derecho de voto en las juntas), pero éstas serían difíciles de vender en los mercados, ya que no es un producto habitual y dispone de poco atractivo. Quizá si las dotasen de derechos políticos (voto en las juntas) y repartiesen dividendos (como las acciones) si que serían atractivas.
Es por estos motivos por los que se han visto numerosos procesos de fusiones e integraciones de muchas entidades. Las más sonadas son las de la Cam con Cajastur, Bancaja con Caja Madrid, las cajas gallegas, las catalanas, las vascas, etc. Estos procesos se han realizado con los objetivos de eliminar el exceso de capacidad existente, ganar eficiencia y negocio y sobre todo reducir costes.
La fórmula elegida en la mayoría de ellas ha sido la fusión fría, es decir, mantener lo más sensible (oficinas, marcas comerciales y obra social) y unificar el corazón del negocio (el capital y los beneficios). Para ahorrar costes también se unifican los servicios centrales (gestión comercial, el control del riesgo, gestión de activos, tesorería, etc).
No obstante, la mayoría de fusiones frías con el tiempo acaban por convertirse en ?calientes?, es decir, todo se unifica.
Muchas de estas fusiones se han hecho bajo el consejo (primero) y amenaza (después) del Banco de España, que como regulador del SFE, tiene que velar por la viabilidad de las entidades, y que apostó por las fusiones como la forma más adecuada para recapitalizar las cajas (con ayuda del FROB) ante la pérdida de ingresos y los retos futuros.
Y después de ver los cambios que hacen falta en las cajas de ahorro, ¿qué forma adoptarán las cajas con estos cambios?
Podemos coger como ejemplo válido el caso italiano, donde estas instituciones de crédito tuvieron larga tradición y arraigo, como en España.
En el país transalpino las cajas derivaron en una escisión entre la propiedad y el negocio bancario, creando 2 sociedades distintas. La 1ª consistía en una S.A. que se encargaba del negocio bancario, y la 2ª era una fundación que asumía la propiedad de la S.A. De esta manera la fundación continuaba con la labor social. De esta manera aumentó mucho su eficiencia.
Esta sería una buena estructura a adoptar por parte de las cajas, ya que su labor social y su apego territorial continuarían. Por el contrario, la evidencia empírica nos muestra que si las cajas desaparecen completamente (como lo hicieron en el Reino Unido), la exclusión financiera y las condiciones de mercado se resentirían.
Pero siendo pragmáticos, los pasos que se dibujan en el horizonte para las cajas son los siguientes: pasaremos de las actuales cajas a las cajas con cuotas participativas con derechos políticos, de ahí a bancos que dotan a sus obras sociales con sus beneficios sobrantes, cada vez menores, y de ahí a bancos por acciones. Esta hoja de ruta es la seguida por Italia.
Si esto se produce, la pérdida de bienestar social será elevada.
Como conclusiones finales diré que la banca mundial no acaba de recuperarse de la Gran Recesión, lo que hace muy difícil la recuperación económica. Encima, a todos los retos explicados, se le suma otro más en estas últimas fechas, como es la nueva regulación, que implicará mayores costes.
En cuanto al SFE, debo decir que no somos ni mucho menos los peores, pero la posición financiera de nuestra banca se debilita rápidamente por la situación de nuestro país. En este apartado de conclusiones me asaltan varias dudas: y si somos tan buenos, ¿ por qué el Banco de España ha amenazado y forzado a muchas entidades a fusionarse? ¿por qué en España hay una sequía de crédito mayúscula? pero.. ¿no éramos tan buenos haciendo banca? ¿por qué los valores bancarios han caído estrepitosamente en bolsa? (siendo la bolsa un indicador adelantado del comportamiento de la economía) ¿estarán equivocados los mercados y el BE?.
Lo que está claro es que en este negocio no es oro todo lo que reluce (grandes bancos americanos e ingleses cayeron), y todo podría pasar.
P.D: parece que estos días se van a hacer públicas las pruebas de estrés aplicadas a la banca española. Los más grandes (Santander y BBVA) serán los más fuertes, y ya veremos lo que pasa con el resto. De todas formas, si alguna sociedad estuviera tocada, no creo que se saque a la luz su situación. En la economía y en el negocio bancario, las formas importan, y mucho.
Aclaraciones:
1) Dotaciones extraordinarias: reservas extra obligadas a mantener por parte de los bancos para hacer frente a periodos recesivos
2) Inestabilidad en los mercados: volatilidad alta en las bolsas, los mercados de deuda, etc.
3) Deterioro fiscal países eurozona: se refiere al empeoramiento de las cuentas de los países del ?.
4) Acceso financiación mayorista: financiación captada de los mercados de capitales al por mayor (mercado interbancario, por ejemplo).
5) Usura: término peyorativo que se refiere a los tipos de interés de los préstamos cuando éstos son muy altos.
6) Recursos propios: es la suma del capital social (dinero/bienes aportado por los socios) mas las reservas.
7) Mercados: formados por los inversores institucionales (aquellos inversores que invierten grandes cantidades) y los pequeños inversores.
Pedro L.
18/02/2010 01:04
En el largo túnel por el que transita la economía española, muchos se acuerdan de la extinta peseta y de la posibilidad que había de devaluarla cuando las cosas venían mal dadas.
De hecho nuestro país tiene en este sentido experiencia, ya que se devaluó la peseta en varias ocasiones para salir más rápidamente de las crisis económicas.
¿Pero en que consiste una devaluación de la moneda? Cuando un país o zona monetaria devalúa su moneda, simplemente le está dando un menor valor real, es decir, con esa moneda podremos comprar menos cosas (se reduce su poder adquisitivo con el exterior). Por otra parte, podremos vender más productos al extranjero, ya que si las monedas foráneas han mantenido su valor, con ellas los extranjeros pueden comprar mas productos de nuestro país.
Eso es lo que hizo España en el pasado. Se bajó el poder de la peseta para incrementar las exportaciones (ya que los productos nacionales eran mas competitivos), y de esta forma potenciar los beneficios empresariales, la cual cosa significa mas empleo, mejores salarios, mas crecimiento, etc. En resumen, nuestra economía se torna mas competitiva (con respecto a otras).
Esta es la ventaja básica de una devaluación. La principal desventaja es el encarecimiento de las importaciones, con el incremento de la inflación importada que ello supone (1). Pero dada la inflación 0 que tenemos ahora en España, esta desventaja sería muy leve.
¿Entonces por qué no devaluamos el €? Porque esa competencia no la tiene nuestro país. Hay que recordar que cuando España se unió a la Zona Euro, se acordó una política monetaria común (2) para todos los miembros, gestionada por el BCE.
¿ Y por qué el BCE no devalúa el €? Porque no solo miran el interés español, también el del resto de países, y una devaluación siempre causa trastornos (posibles especulaciones de la moneda, alteraciones de precios externos...), y esos trastornos no son asumibles en este momento (y menos aun en una zona monetaria amplia como es la eurozona).
Algunos de vosotros os preguntareis ahora si la introducción del € no ha sido mas un coste que un beneficio. La respuesta es un no rotundo. Explicaré a continuación las ventajas e inconvenientes del euro.
Ventajas del €:
- Permite dotar a la economía española de una credibilidad mayor en los mercados internacionales, y de esta forma, vender tanto deuda pública como privada a precios menores
- Ayuda a intensificar y simplificar las transacciones, sobre todo las europeas.
- Se elimina el riesgo de tipo de cambio (3)
- Ayuda a contener la inflación.
- En general, tener la misma moneda que países como Alemania o Francia siempre es un paraguas importante ante las recesiones (la crisis hubiera sido más traumática sin el €), y permite un crecimiento mayor en las expansiones.
Inconvenientes del €:
- Los países pierden el derecho de manejar su propia política monetaria (los tipos de interés los fija el BCE)
- El primer inconveniente supone no poder devaluar la moneda según convenga.
- Sin el € hubiéramos tenido crecimientos menores, y no se habrían generado burbujas tan grandes (como la inmobiliaria).
Poniendo en la balanza pros y contras, los "pros" ganan por mayoría, ya que sin el € hubiera sido imposible alcanzar crecimientos tan robustos como los vividos en el siglo XXI en España, donde se generó empleo y riqueza a un ritmo elevado.
Los costes de estar dentro del euro son inferiores a los de abandonarlo.
¿Y no sería posible una salida temporal del € y un retorno a la peseta para poder devaluar? No. La salida de España de la eurozona supondría un mazazo para la confianza de los inversores en nuestro país, aumentando significativamente el diferencial (spread) de la deuda española respecto a la alemana (la más segura). También surgirían tensiones en los tipos de interés, caería nuestro crecimiento, crisis de confianza, costes de cuño de monedas, etc. Dejar el € para volver a la peseta sería como lanzarnos de un yate dañado al mar abierto, sin flotador y sin saber nadar.
Entonces ya que no podemos salir del €, ¿qué tal si lo devaluamos? Como ya he dicho, eso no corresponde a España, pero sí al BCE, que podría bajar el valor de la moneda común y hacer mas competitiva a la eurozona.
Lo que pasaría es que los beneficios para nuestro país serían ínfimos, ya que nosotros vendemos gran parte de nuestros productos a países del €, y nuestra balanza comercial e ingresos quedarían casi inalterados si todos nuestros vecinos bajan el valor de su moneda en el mismo porcentaje.
Para ser rentable debería afectar solo a España, pero claro eso es algo que no va a suceder...
Pero planteando la hipótesis de que España todavía tuviera la peseta, ¿sería bueno devaluarla ahora? Sin duda sería la mejor opción a corto plazo para ganar competitividad, y de esta forma relanzar un poco al país.
En este sentido debo decir que aun devaluando la peseta, los beneficios para España no serían excesivamente alentadores, ya que nuestros productos carecen de competitividad, es decir, no tenemos ventajas comparativas para imponernos a otros países. Hablando en plata: nuestros productos son de una calidad/precio inferior a los de nuestros competidores. Con la devaluación de la peseta se puede recuperar en parte esa competitividad, pero los beneficios no serian excesivos.
¿Y por qué nuestros productos se ven superados por los de nuestros rivales? Porque España vivió una época de auge y gloria, y este periodo no se aprovechó para invertir lo suficiente en investigación y desarrollo (I+D) y cambiar nuestra "forma de crecer". Crecíamos mediante la acumulación de factores (humanos y materiales), y no nos preocupamos de sacar un mayor provecho a esos factores. El resultado es una economía con una industria anticuada, que vende los mismos productos de siempre, y que con la subida de salarios de estos últimos años, no puede competir en precios con otros países (4).
¿Entonces qué solución hay para este entuerto? Dos grandes economistas como P.Krugman y Olivier Blanchard se atrevieron con una receta: la devaluación interna de nuestro país.
Consiste en bajar los precios y salarios de todo el país un 20%, teniendo un efecto muy parecido al de la devaluación de la moneda. De esta forma muy pocos saldrían perjudicados, porque si los salarios bajan un 20% pero todo es un 20% más barato, estaríamos en la misma situación que ahora, pero podríamos incrementar nuestras exportaciones, ya que todo seria mas barato (recuperaríamos competitividad). Las empresas venderían y contratarían más, el paro bajaría, el consumo subiría, etc.
Hasta aquí todo muy bonito. Pero claro, es inviable llevar a cabo una deflación del 20% de sueldos y precios: ¿cómo ponemos a todos los agentes de acuerdo para la reducción? ¿qué coste político tendría? Hasta el propio Krugman admite que su aplicación práctica es muy difícil.
Otra solución posible sería empezar a invertir en I+D y hacer productos mas tecnológicos y con más calidad, para diferenciarnos de otros países con mano de obra barata (China, India, etc). Lo malo es que los países avanzados nos llevan muchos años de adelanto, y cambiar eso de un plumazo resulta utópico. Además las empresas españolas no tienen cultura de I+D, y para postre solo tenemos que ver los Presupuestos del Estado, que recortan sus inversiones en I+D...
No obstante esto, por esta fórmula pasa la nueva España, y eso lo deberían tener más claro empresarios y políticos.
¿Y que estamos haciendo ahora? España actualmente se encuentra en un proceso de recuperación de su competitividad y productividad (5). Pero en vez de hacerlo de buena manera, lo está haciendo de la peor forma: destruyendo empleo. El resultado es una tasa de paro que mejor no recordar...
Con todas estas desgracias hubo analistas que plantearon la expulsión de los peores países de la zona euro, por incumplir los pactos económicos (déficits elevados, etc). Esto no se dará, ya que el Tratado de la UE no recoge esta posibilidad.
Con este panorama encima de la mesa, ¿qué solución tiene nuestro país? El conjunto de analistas coinciden en la misma idea: España tendrá que pasar por un lento proceso de deflación de salarios y hacer grandes sacrificios para recuperar sus tiempos pasados. Con un Estado endeudado, un paro en cifras de depresión y unas empresas sin financiación bancaria, el futuro español pasa por reformas profundas, ya que lo anteriormente construido no será viable (sistema de pensiones, ingresos públicos, modelo de crecimiento, educación, etc).
Me despido con una frase de un gran economista como el ex ministro Rodrigo Rato: "La sociedad española se encamina hacia un proceso de decadencia" Amén!
Aclaraciones:
1) Inflación importada: es aquella inflación que nos viene dada por los productos extranjeros que entran en nuestro país (importaciones).
2) Política monetaria común: los países pertenecientes al Euro ceden la gestión de los tipos de interés (entre otras muchas cosas) al BCE.
3) Riesgo de tipo de cambio: es el riesgo de que un país varíe el tipo de cambio de su moneda.
4) Países que compiten en precios: son aquellos con mano de obra barata, y centrados en fabricar productos a bajo coste.
5) Productividad: relación entre producción y recursos utilizados para ello. Ser más productivo supone alcanzar el objetivo con menores recursos (materiales o temporales)
Pedro L.
17/11/2009 00:50
Terminando este año 2009, la economía mundial respira aire menos impuro que hace unos meses. Lo peor es cierto que pasó (en cuanto al riesgo de colapso o deflación), pero el rebote experimentado las últimas semanas va perdiendo intensidad, debido a la complejidad de esta Gran Recesión y sus orígenes, diferentes a los de otras crisis anteriores. Es decir, las otras (excepción hecha de la Gran Depresión de 1929) fueron "creadas" por los Estados al subir los tipos de interés para hacer frente a las elevadas inflaciones (1). Sin embargo, ésta se debe al exceso de deuda acumulado por familias, empresas y bancos, con reflejo en el precio de los activos (vivienda, básicamente). Estos desequilibrios, nos traen ahora bajos consumos, deprimidas inversiones empresariales, paro alto, etc.
En general, la situación actual de la economía mundial es la siguiente: EE.UU ya sale de la recesión con un crecimiento destacable en el tercer trimestre, en Europa algunos países también asoman la cabeza con débiles crecimientos (Francia, Alemania, etc), China e Índia se recuperan a buen ritmo, y Suramérica parece despertarse de la pesadilla. El FMI opina que la economía mundial saldrá de la recesión a principios de 2010.
En cuanto a las empresas, las del automóvil siguen con pérdidas, aunque menores; y la banca aporta noticias a la par buenas y malas (luego las comentaremos).
No obstante, los primeros datos de la recuperación mundial vienen sostenidos por fundamentos muy vulnerables y para nada sólidos (por el momento), con tasas de paro elevadas en casi todos los países.
Pero para que este inicio de leve recuperación se diese, los gobiernos y bancos centrales del mundo (de países desarrollados y emergentes) llevan a cabo desde aprox. 2 años atrás, una combinación de medidas extraordinarias sin precedentes.
En cuanto a la política monetaria, los bancos centrales no solo han llevado los tipos de interés a cero, sino que han inyectado cantidades ingentes de dinero (liquidez) a la banca y otras empresas, además de adquirir bonos públicos y privados (es decir, compran deuda estatal y privada).
Esta última medida es la que se conoce en economía como "relajación cuantitativa", y consiste en que el banco central compra activos y trata de inundar de dinero la economía, para de esta forma: evitar la deflación, fomentar el consumo, animar el crédito y calentar los motores económicos.
También es conocida como "el helicóptero" (2) o "la máquina de imprimir billetes" (3).
Esta medida era tan necesaria como peligrosa (luego lo explicaré), y supone droga pura para revitalizar la actividad económica.
Hablando de política presupuestaria, los gobiernos también han hecho grandes esfuerzos por expandirla, con importantes programas de estímulo fiscal, consistentes en gastar dinero público para animar la economía, ya que los agentes privados no son capaces de hacerlo. Estos gastos, junto con la caída de las recaudaciones por impuestos, han creado los grandes déficits públicos que tenemos ahora (España con un 10%), y que se sitúan en niveles nunca conocidos.
También han sido muy comunes los rescates bancarios, ayudas para la compra de coches, contrataciones públicas a parados, ampliaciones de subsidios, etc.
Todo esto se traduce de una manera: los Estados han suministrando (y lo siguen haciendo) medicamentos adictivos al enfermo; drogas para ser claros.
Drogas necesarias, porque el enfermo estaba muy mal, y lo sigue estando, por eso las seguimos tomando.
Pero las drogas dejan secuelas, y tienen riesgos. De esto hablaré a continuación.
Hay un sector de los economistas, que opinan que hay que dejar las drogas inmediatamente. Su tesis en la siguiente: los programas de estímulo pueden causar una elevada inflación futura y generar burbujas, especialmente en la valoración de ciertos activos (como la bolsa); también sostienen que las arcas de los Estados están muy maltrechas, y eso puede ocasionar dificultades para vender la deuda pública (4).
En cuanto al feeling general de los economistas, no está claro que se estén generando burbujas, aunque si es uno de los riesgos potenciales, debido a la barra libre de liquidez. La explicación es la siguiente: al inundar de dinero los mercados, la gente puede pensar y creerse que la cosa marcha bien, y que es tiempo de gastar. Sería solo un sueño, porque la calma se va recuperando debido al tratamiento, y la generación de burbujas ahora serían un grave contratiempo.
Debo decir que la hipótesis de la creación de burbujas no va desencaminada, y que por el momento, la política monetaria no está sirviendo para impulsar el crédito, pero puede impulsar todo lo demás.
Por ejemplo se habla de burbujas en los mercados de bonos y capitales por el apetito excesivo por el riesgo, de momento solo rumores...
También se habla de la burbuja de la banca y la bolsa.
Últimamente, ciertos bancos (especialmente los americanos) están presentando resultados anormalmente buenos. Esto nos puede hacer creer que ya están recuperados, pero no nos engañemos. La banca americana está ganando mucho con operaciones bursátiles, pero la parte minorista (préstamos) sigue muy mal, y es precisamente esta parte la que alimenta las inversiones de empresas y la creación de empleo.
Además se unen: las imaginaciones contables (para inflar los balances) y las refinanciaciones que enmascaran pérdidas (muchas no llegarán a buen puerto). La otra realidad de la banca americana es la caída de varios bancos pequeños todas las semanas.
Debo recordar también, que este próximo año 2010 será muy difícil para la banca mundial, ya que los problemas y morosidades se van acumulando, y la resistencia al vendaval se termina...
En cuanto a la burbuja de la bolsa, no es normal las subidas que está experimentando. La bolsa (como anticipador de escenarios futuros) está descontando una recuperación plena, cuando ninguno de los economistas la observamos.
Especialmente llama la atención el comportamiento del IBEX-35 (bolsa española). La economía española vislumbra un futuro gris, en cambio su bolsa no para de crecer. Esto según mi opinión se debe a 2 factores:
1) Las empresas que cotizan en el IBEX generan casi toda su actividad fuera de España, donde la situación si es mucho mejor que en nuestro país. Así, el IBEX no es un buen termómetro del PIB español.
2) Casi el 70% del IBEX se resume en 4-5 empresas, así sus repuntes solo significan buenos momentos de estas empresas.
Resumiendo, los riesgos de tomar "drogas financieras" son: elevada inflación y creación de burbujas.
Entonces, ¿es tiempo de dejar el tratamiento de choque? La respuesta es no.
Ahora son los Estados los que están gastando y financiando, cuando en una situación normal tendrían que ser las empresas y las familias. Lo que ocurre es que no estábamos en una situación normal, ni lo seguimos estando. Los agentes privados (5) no están aun en disposición de coger el relevo a los Estados, ya que las deudas (y el miedo) pesan mucho.
Algunos pueden decir que la cosa mejora, y es el momento de tomar aspirinas, y no drogas. Pero no es así. Venimos de una gran crisis, y no debemos cometer el mismo error que durante la Gran Depresión de 1929, cuando 3 años mas tarde se subieron tipos de interés e impuestos, consiguiendo una contracción todavía mayor. Es decir, se suprimió el tratamiento demasiado temprano. Y ahora tenemos una recuperación todavía muy frágil como para retirarlo. El esfuerzo de los países debe de continuar, a pesar de elevar los déficits y distorsionar las cuentas públicas.
No obstante, hay que ir creando entre todos un consenso sobre las estrategias de salida (6), e ir planteándolas. Dejar claras la forma y manera en la que se tomarán estas medidas es básico para mantener la calma. Creo que la prioridad ahora solo es marcar el camino.
Un camino que puede comenzarse con la retirada de las ayudas a la banca y aquellas políticas que distorsionen los mercados financieros (para evitar sobrevaloraciones), como la compra de bonos. Pero insisto, no todavía.
Porque en política económica, acertar con los tiempos es tan importante como elegir las pastillas adecuadas, y una retirada a destiempo de los incentivos pondría en riesgo la recuperación.
¿ Y que pasará cuando nos quiten las drogas? Pues realmente el comportamiento de la economía mundial es una incógnita, porque nunca antes tomamos esta medicación.
Hay quien esta muy preocupado por lo que llaman "la tercera fase" de la crisis, es decir, la fase donde la economía circule sin ayudas. Se teme que sean unos años de leves crecimientos, paros elevados, bancos zombies (7) y consumos bajos. Yo también soy de esta opinión.
Creo que la recuperación será bacheada, quizá con alguna recaída, y con crecimientos tan leves que no generarán casi ningún empleo.
Se puede pintar de otro color el panorama, pero negarse a lo evidente sería equivocarse dos veces.
Mención especial merece España. Estamos sumidos en una gravísima crisis, y observamos como otros países vecinos asoman la cabeza, mientras nosotros seguimos cayendo sin alas. Nuestra salida será especialmente lenta, y más aún sin las imprescindibles reformas estructurales que nuestros políticos se niegan a tomar.
Es curioso ver como países como el que me encuentro (Reino Unido) cuentan con una tasa de paro del 8% (www.hrmguide.co.uk/jobmarket/unemployment.htm) y su población se lleva las manos a la cabeza, ¿que harían con un paro como el español (20%)?
Los riesgos para nuestro país de salir mas tarde que el resto son evidentes. El Banco Central Europeo subirá los tipos de interés cuando la eurozona en su conjunto salga decididamenente de la recesión, sin pararse a esperar a los rezagados. Además Bruselas puede castigarnos por nuestro elevado déficit.
Solo basta con seguir las previsiones de los analistas (artículo anterior) para darnos cuenta el largo túnel que debemos todavía de pasar.
Espero que los españoles seamos más activos en nuestras reivindicaciones, y reclamemos a la clase política medidas tan valientes como necesarias y urgentes.
Me despido con una frase de Guillermo de la Dehesa, uno de los mejores economistas de este país, y que habla de cómo no se pudo pronosticar esta crisis: "los economistas son grandes forenses, pero tienen dificultades para anticiparse a los problemas; los datos estaban disponibles para reconocer el problema, pero la realidad es inmensamente mas compleja".
Aclaraciones:
1) Crisis creadas por los Estados: se producen cuando la economía se sobrecalienta y genera inflación; entonces se suben los tipos de interés para controlar la inflación, a costa de un menor crecimiento( a veces crisis).
2) Helicóptero: nombre que se le da a la actuación de un banco central cuando otorga grandes cantidades de liquidez, ya que se hace la comparativa con un helicóptero que va soltando billetes y esparciéndolos al azar.
3) Máquina de imprimir billetes: es otro nombre dado a esta medida, ya que los Estados crean dinero para poder comprar deuda, emulando a una máquina de hacer dinero.
4) Dificultades para colocar la deuda: si los Estados están muy endeudados, bajará su calificación, y por lo tanto, el coste de financiación subirá, costando más dinero vender la deuda pública.
5) Agentes privados: empresas y familias.
6) Estrategias de salida: son aquellas dedicadas a como dejar los incentivos a las economías, y volver a una situación normal.
7) Bancos zombies: son los que se mantienen vivos, pero no activos, es decir, no realizan su actividad con normalidad: no dan créditos, no invierten, etc. Están paralizados por las pérdidas y la incertidumbre.
Pedro L.
20/10/2009 12:03
Amigos/as de la sección de economia, este no es un artículo normal como los que suelo hacer...
En este escrito me gustaría contaros que voy a pasar una temporada fuera de España. He conseguido una beca Leonardo, y con ella me voy a trabajar a Londres para una empresa (más en concreto me voy a Beckenham, cerquita de la City).
Aparte de contaros cosas sobre mi nueva residencia, también os digo que la sección de economía continuará abierta, aunque quizá los articulos venideros sean más cortos y prolongados en el tiempo (espero que tampoco mucho). Esta estancia en UK enriquecerá tambien mi forma de ver la economía y entender los procesos.
Sin más, os mando un saludo a todos y os pido paciencia con la situación actual de la economía española, pero tb beligerancia contra aquellos que nos mantienen en esta situación, defended vuestros derechos laborales y rebelaos contra el inmovilismo de los políticos y sus estrategias partidistas.
Vuestro amigo,
Pedro.
Pedro L.
19/09/2009 18:00
La última gran (y controvertida) decisión del ejecutivo en materia económica ha sido el anuncio de una subida de impuestos para el año 2010, que vendrá reflejada en los Presupuestos de dicho año.
Según Zapatero, el esfuerzo tributario será temporal, un concepto muy poco apropiado cuando se habla de impuestos, donde se exige un cierto rigor y constancia.
También afirmó el presidente que la subida afectará a las rentas del capital (aquellos ingresos obtenidos por otras vías distintas al trabajo, léase acciones, fondos de inversión, venta de bienes, etc).
Lo que Zapatero quiso decir es que la carga se la llevaría aquel segmento de población más rica, luego discutiremos esto.
Pongamos al día la situación de nuestro país en materia presupuestaria. El Estado gasta el doble de lo que ingresa, creando cada año un agujero negro de 50.000 mill. de euros. Nuestro déficit alcanza ahora el 5% del PIB y todas las previsiones (también las gubernamentales) aseguran que llegaremos al 10%, cuando el Pacto de Estabilidad y Crecimiento nos obliga a no rebasar el 3%. Esto supone un grave problema, ya que obliga al Estado a contener el gasto y recaudar más.
¿Y por qué ha aumentado tanto el déficit? Por 2 razones:
1) La crisis ha recortado los ingresos tributarios y obligado al Estado a gastar más (gasto público), sobre todo en protección social (parados).
2) Ante un consumo bajo y un paro alto, el gobierno ha tenido que estimularlos, aumentando el gasto en obras públicas (Plan E) o en ayudas a las familias.
Ante esta tesitura, el gobierno ha decidido dar marcha atrás a la decisión que tomó en 2007, donde se vanaglorió se aplicar un tipo único del 18% a todas las rentas del capital y rebajar el IRPF a las rentas altas hasta el 43%. Ahora se decide a aumentar los impuestos, esgrimiendo que la presión fiscal (1) española es del 33%, frente al 40% de la media europea (cosa cierta, aunque subiendo la presión fiscal dudo que tengamos los mismos servicios que los europeos).
Debo decir que una subida de impuestos es una mala noticia para una economía que todavía no ha iniciado su recuperación. Varias son las causas:
1) Toda subida crea distorsiones, y si por ejemplo se sube el IVA, saldrá más caro ir a un restaurante, con lo que el consumo familiar se contraerá (más si cabe).
2) Aumentos de tipos impositivos no suponen necesariamente aumentos en la recaudación, ya que si se grava más a las rentas del capital, quizá esas rentas se fuguen de España, buscando una mejor tributación. Además, el consumo e inversión pueden bajar.
3) Si los subimos para contrarrestar el aumento del gasto público, vamos a aumentar el tamaño del estado y reducir el del sector privado, reduciendo la eficiencia de la economía y haciéndola menos competitiva (el privado es más eficiente que el sector público).
Por esto, es prematuro adoptar estas medidas restrictivas, a no ser que se tenga como objetivo desincentivar consumos específicos como alcohol, tabaco, combustibles, o incentivar el uso de energías limpias (gravando la contaminación). El aumento generalizado de impuestos sólo contribuiría a reducir las rentas y a deprimir aún más el ánimo de los consumidores.
Tenemos ejemplos suficientes (Japón es el más claro) donde antes de iniciar el despegue se subieron impuestos de forma general (consolidación fiscal), abortando el comienzo de la recuperación y llevando a la economía al punto de partida.
Además debo criticar la declaración del gobierno de gravar las rentas más altas, ya que no lo van a conseguir, y pienso que las clases medias serán las destinatarias finales de las subidas.
¿Razones? Las siguientes:
1) Las clases medias también poseen acciones, fondos de inversión, planes de pensiones, etc, no sólo los ricos.
2) Los ricos de hecho se sitúan en las SICAV"s (Sociedades de Inversión de Capital Variable), que son sociedades anónimas que tributan al 1%!!!! en el Impuesto de Sociedades y al 18% cuando los titulares sacan beneficios (el tipo general es del 30%). Es decir, los ricos casi no tributan. Tienen formas de evadir los impuestos, y pueden fácilmente sacar su dinero fuera del país (si se les suben los impuestos), agravando más la situación.
Aún sabiendo esto, estoy en la obligación de ser realista, y reconocer que la subida de impuestos ahora es necesaria, ya que las cuentas públicas están muy maltrechas, y sólo con gastar menos no vamos a solucionar la situación. Así, la subida de impuestos es la única alternativa (también la más impopular) para sostener los números.
Con un déficit del 10%, las políticas expansivas (2) no podían durar mucho tiempo, y aunque el margen de maniobra que tenemos para subir impuestos es estrecho, no queda más remedio que acometer la subida (aun sabiendo todos los inconvenientes que tiene).
Aceptando la situación, cualquier subida no es válida, y es momento de dar algunas propuestas para que la subida sea lo menos dañina posible.
Los dos tipos de impuestos que primero se me vienen a la mente para efectuar un incremento son los impuestos especiales (tabaco, alcohol y gasolinas) y los medioambientales. En especial estos últimos, ya que nos permitiría gravar males como la contaminación, en lugar de bienes como el trabajo (IRPF o cotizaciones sociales).
En mi opinión, no se debería gravar más a las SICAV"s (ricos), ya que tendríamos una fuga de capitales muy perjudicial, y sería peor el remedio que la enfermedad.
Una manera alternativa sería la siguiente: ya que los ricos pueden llevarse su dinero fuera del país, gravemos más sus bienes, por ejemplo las casas o coches de lujo.
Pero sobre todo, y habiendo visto los inconvenientes de aumentar los tributos, lo que debería hacer el gobierno es un recorte del gasto. Pero no un recorte del gasto público destinado a estimular la economía (el cual es ahora básico para expandir el gasto privado), sino aquellos gastos comprometidos de forma innecesaria meses atrás, cuando la recesión todavía no se mostraba en todo su esplendor, y el gobierno gastó más de lo debido, con prebendas electoralistas. Varios son los ejemplos: 400 euros en el IRPF, 2500 por nacimiento, etc, que lejos de gastarse se han ahorrado, anulando su propósito.
Parece que el gobierno planea suprimir estos gastos; lástima que sea un poco tarde, ya que se derrochó demasiado, ofreciendo dinero todo el tiempo, con una escasísima eficacia (el famoso Plan E podría haberse invertido en parte a fomentar otro modelo de crecimiento). Sin este excesivo gasto, ahora quizá no se tendría que tomar la dolorosa medida de subir impuestos.
También se debería congelar los sueldos de funcionarios (como se ha hecho), no gastar en ministerios de dudosa utilidad o perseguir las pagas de por vida de muchos ex-cargos públicos.
Otra opción para no subir mucho los impuestos es endeudarse más. El Estado podría acaparar más deuda y de esta forma no tomar medidas muy drásticas. Aunque esto supone trasladar los costes de esa carga al futuro, o lo que es lo mismo, subir los impuestos a las generaciones futuras, ya que esa deuda se tiene que devolver a los prestamistas.
Permitidme ahora realizar reflexiones sobre la política económica del gobierno. En mi opinión la política económica del ejecutivo ha sido un tanto indefinida, con impulsos inconexos y sin un plan común. La sensación de improvisación se ha dejado notar en casi todas las decisiones. Ejemplo de ello son las declaraciones de ministros "a título personal" para tantear la opinión del país sobre algunos temas, y así, obrar según convenga. No es esta la mejor manera de tomar decisiones, dar confianza a la gente y transmitir seguridad a los mercados internacionales.
A mi parecer, poco acertado ha estado el presidente Zapatero en esta crisis. Ha tomado decisiones presidencialistas y poco consensuadas con sus asesores expertos; mala idea esta, viniendo de un presidente poco instruido en temas económicos (la prueba del descontento es la fuga de muchos ex-ministros poco escuchados: Sevilla, Solbes, etc), que debería haber tomado más consejos de "los que realmente saben de esto".
También opino que el partido socialista acertó en el diagnóstico de las deficiencias de la economía cuando estaba en la oposición, pero ha hecho bien poco por dar una vuelta de timón a la nave cuando ha gobernado.
Aquí os dejo la opinión de una de las revistas económicas más importante y prestigiosa del mundo, el semanario inglés "The Economist". En su edición de hace pocas semanas afirmaba lo siguiente: "la negación del gobierno español a tomar medidas impopulares y su hábito de regar con dinero público cualquier problema, están llevando al país a prolongar su recesión".
Para terminar, sería ideal que los 2 grandes partidos llegasen a un pacto en política económica nacional, que propiciase confianza y optimismo sobre el futuro. Aunque mucho me temo que no será posible, pues las posiciones están distanciadas (buena nota podrían tomar de otros países, véase Alemania).
Después de todo lo dicho, sacad vuestras propias conclusiones.
P.D: si estoy de acuerdo con el subsidio de 420 euros para aquellos que agoten su paro, ya que mientras tengamos estas tasas de desempleo, habrá que subsidiar a esa gente, y no abandonarlos a su suerte. Eso si, aquellos que se les ofrezca un trabajo acorde con su formación y no acepten, se les debería suprimir la prestación, para incentivar la movilidad laboral.
Aclaraciones:
1) Presión fiscal: es la relación entre impuestos y el PIB, es decir, la parte del PIB que se grava con impuestos. Actualmente es del 32%.
2) Política expansiva: son aquellas medidas encaminadas a impulsar el crecimiento de una economía, tales como rebajar impuestos, gastar más, etc.
Pedro L.
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